El control de acceso en clases de asistencia masiva.

Prácticamente todos los Clubes y gimnasios combinan actividades libres de horario con el dictado de clases en días y horarios específicos, como por ejemplo Spinning o Acuafit.

En términos de control de acceso las clases presentan la dificultad que a una hora determinada ingresa un gran número de socios en forma simultánea. En estas circunstancias los controles de acceso tradicionales se convierten en un enemigo de la eficiencia, porque al denegar el paso a los socios que no tienen la actividad en regla castigan con demoras injustificadas al socio que mantiene el pago de su cuota al día.

El inicio de una clase es el momento en que necesitamos de mayor fluidez en el tránsito de los socios hacia el espacio donde se realizará la actividad. La hora pasa, la clase no se detiene y cualquier demora termina en un incidente que erosionará inevitablemente la imágen del establecimiento.

Este factor se multiplica en la medida que hacemos jugar más y más variables al momento de determinar si un socio puede o no pasar, como por ejemplo saldo impago, el cumplimiento o vencimiento de las clases adquiridas, la vigencia de la actividad o el vencimiento de un certificado médico.

Por otra parte, no podemos dejar de verificar y corregir la morosidad de los asistentes. En ese sentido las clases nos brindan una variable que, bien utilizada, puede ayudar a remediar el problema. Efectivamente una clase reúne a todos los socios cuya morosidad debemos verificar en un mismo lugar y en un mismo tiempo.

Entonces, que tal si en lugar de poner trabas al inicio de la clase identificamos pero no limitamos el acceso de los socios a la clase?

De este modo una vez que haya iniciada la clase, personal administrativo podría emitir un listado que reúna los datos de los socios que se identificaron junto con su estado de deuda.

Este listado podría ser utilizado por el profesor a cargo del dictado del curso, antes, durante o al finalizar la clase tomando asistencia y notificando al cliente sobre su morosidad. Por supuesto, aquellos individuos que no pertenezcan al establecimiento y hayan ingresado a la clase serían individualizados en esta instancia.

Es más. Si este listado además de indicar los datos y el saldo incluiría una foto del socio, el profesor o el personal administrativo a cargo de este control se limitaría a notificar a los socios deudores de su situación identificándolos por su foto sin necesidad de tomar asistencia a todos.

 

En definitiva. Proponemos un método alternativo de control de morosidad en clases:

  • No limitando el acceso al espacio donde se dictará la actividad.
  • Identificando a cada asistente mediante su huella dactilar, llavero o credencial.
  • Emitiendo una vez inciada la clase un reporte que indique nombre, saldo y fotografía de los socios registrados.
  • Regularizando la situación de los socios deudores al final de la actividad.

Y que hacemos con el molinete?

De ninguna manera esta propuesta es excluyente de un control por moliente. Por el contrario, la solución ideal es combinar ambos controles, pero ubicando el molinete en el acceso principal al establecimiento y haciendo uso del control de clases en “la puerta de entrada” a la clase. Esto permite que un individuo que no pertence al establecimiento no acceda al mismo, pero complementariamente advierte del socio que, habiendo contratado otra actividad, toma clases no abonadas.

 

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